La bacteria Ureaplasma urealyticum se encuentra en los genitales de hasta el 70% de hombres y mujeres. Aunque suela actuar como un organismo comensal, a veces crece de más y se asocia a cuadros patológicos del aparato reproductivo.
Ureaplasma es un género de bacterias pertenecientes a la familia Mycoplasmataceae. Este grupo de organismos microscópicos habita tanto el entorno respiratorio como el genital del ser humano, pero se comportan como comensales en situaciones de normalidad. Aun así, ciertas situaciones propician que crezcan en exceso a nivel de colonia, lo que genera inflamación en los tejidos que se ven afectados. Como rasgo diferencial, cabe destacar que Ureaplasma carece de pared celular.
Se estima que la bacteria Ureaplasma urealyticum se encuentra en el tracto genital de hasta el 40-80% de las mujeres sanas. El porcentaje de colonización en la vagina de embarazadas oscila un 29-42%, lo cual puede suponer un peligro para el bebé durante el parto. Esta infección ocurre tanto en la población adulta como en la pediátrica.
La colonización de Ureaplasma en el entorno genital no suele cursar con síntomas cuando sus números se mantienen estables. De todas formas, si se produce una disbiosis (alteración en el microbioma bacteriano), pueden aparecer diversos síntomas asociados según la condición. Se muestran los más comunes en los siguientes listados.
Uretritis no gonocócicas, inflamaciones de la uretra (hombres y mujeres):
Vaginosis bacteriana, inflamación de la vagina por infección (mujeres):
Aunque las investigaciones no son del todo concluyentes, parece que existe una correlación entre la infección por Ureaplasma y ciertas complicaciones durante el embarazo. Si el feto se infecta, es posible que ocurra una ruptura temprana de las membranas fetales, corioamnionitis (infección del líquido amniótico), parto prematuro y muerte fetal. En caso de que el contagio se produzca en el parto, los recién nacidos afectados pueden padecer neumonía, displasia broncopulmonar y meningitis.
La infección por Ureaplasma puede complicar la gestación y el parto.
La infección por Ureaplasma se considera una enfermedad de transmisión sexual (ETS). Esto quiere decir que el contagio principal sucede durante la práctica de sexo (vía sexual) sin protección.
La mayoría de medios diagnósticos típicos no buscan a las bacterias del género Ureaplasma en los pacientes que acuden a clínica por problemas genitales. Esto se debe a que se trata de un patógeno poco conocido que no siempre causa enfermedad cuando coloniza el organismo humano. Por ello, si se quiere confirmar o descartar la infección, hay que acudir a técnicas algo más sofisticadas.